

Lo que aquí queda reflejado son aspectos de lecturas sobre el tema. Como siempre, te animo a que sigas investigando 😉
“Los cerebros de las mujeres experimentan cambios significativos en puntos de inflexión específicos, a los que me refiero como las ·3 P·: pubertad, embarazo y perimenopausia” (𝘓𝘪𝘴𝘢 𝘔𝘰𝘴𝘤𝘰𝘯𝘪, neurocientífica).
Centrándonos en la última, según investigaciones recientes, el cerebro experimenta una recalibración masiva. No es sólo un proceso reproductivo sino también neurológico. Cada mujer es única y en cada una de ellas se dará un proceso también diferente.
Durante los años reproductivos, el cerebro se acostumbró a niveles de progesterona y estrógenos que ahora se ven alterados y que pueden dar lugar a determinadas alteraciones, como puede ser la capacidad para afrontar el estrés.
Resulta que la progesterona era capaz de calmar las neuronas y el estrógeno; entre otras cosas, regulaba el ritmo circadiano, aumentaba la serotonina, ayudaba al sistema energético del cerebro a mejorar la sensibilidad a la insulina, a utilizar la glucosa para obtener energía… 𝗕𝗶𝗲𝗻𝗲𝘀𝘁𝗮𝗿, ¿no es cierto?
Pues con la entrada al climaterio, al cerebro le toca restaurar el nivel de energía normal (se dice que la perimenopausia es la segunda pubertad). Y aquí, si lo necesitas, es donde entran en escena las diferentes profesionales de las distintas áreas encargadas y a las que debes acudir si necesitas apoyo: ginecología, nutrición, psicología, endocrinología…
Sin entrar en lo que les compete a dichas disciplinas, sí que cabe decir que nos aconsejan fomentar la flexibilidad metabólica a través del ejercicio, por ejemplo. También, llevar una dieta rica en nutrientes y otros alimentos valiosos, y dedicarnos tiempo de calidad, ya sea leyendo, paseando, escuchando música… lo que nos haga sentirnos bien.
Algunas fuentes consultadas: Lisa Mosconi (neurocientífica), Margarita Vega (ginecóloga).
📸 Foto de Pinterest (Behance).
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